Adiós al miedo a los golpes fortuitos en los bordes de la pantalla
Una caída leve desde la altura de la rodilla puede abollar la esquina de tu portátil, afectando la apertura suave de la pantalla o dañando los componentes de la placa. Esta funda rígida de silicona delantera y trasera absorbe y dispersa la energía cinética de los impactos localizados, evitando que la fuerza destructiva viaje directamente hacia los paneles internos del monitor de 13,5 pulgadas.
Defensa de doble zona sin compromisos
La protección no sirve de nada si se vuelve incómoda. Por eso, la división en dos piezas independientes asegura que la tapa superior se mueva con total independencia de la base inferior. El ángulo máximo de apertura de la bisagra original se mantiene intacto, permitiendo su uso normal sobre las piernas o soportes elevados.
Por qué elegir este formato de protección técnica
- Amortiguación perimetral: La densidad de los materiales reduce el choque en los vértices del portátil de 2018.
- Fijación estable: No se desliza ni se suelta con el movimiento oscilante al caminar con el ordenador abierto.
- Preservación del color: El tono gris mimetiza las imperfecciones preexistentes y previene nuevas decoloraciones por luz ultravioleta.
Recupera la confianza al prestar tu dispositivo a compañeros de proyecto o al guardarlo junto a carpetas rígidas de archivadores metálicos.